Desafios de la Fuerza Naval

Las  amenazas a las fronteras marítimas y objetivos nacionales de Honduras, materializadas por el incremento de la inseguridad regional, activaron las alarmas en las autoridades hondureñas, generando una preocupación en la nacion y una planificación del gobierno de la Republica,  y dentro de ello incrementar las capacidades operacionales de la Fuerza Naval de Honduras, tomando en consideración los factores geográficos y económicos, el área marítima con más de 200,000 kilómetros cuadrados, sus siete fronteras marítimas y un litoral mayor a los 670 kilómetros en el Caribe hondureño y en el Océano Pacifico un litoral de 133 kilometros.

El desarrollo tecnológico institucional con la compra de nuevos equipos va enlazado con la doctrina convencional y no convencional para amenazas asimetricas, que se adaptan a los desafíos de la Fuerza Naval de Honduras.

Fue en el año 2013 donde se da inicio al desarrollo tecnológico, con la adquisición de nuevos equipos para la Fuerza Naval de Honduras, incrementando las capacidades para el control y protección de las aguas hondureñas hasta la zona contigua que estan siendo afectadas por el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. Fueron casi más de treinta años sin fortalecer las capacidades de la Fuerza Naval de Honduras desde 1986,  para contrarrestar estas amenazas que transitaban deliberadamente en esa época.

Dentro del plan de país se logró incluir la necesidad de adquirir modernas patrulleras oceánicas (PO Lempira y PO Morazán), incrementando el sostenimiento de las operaciones de combate a esas amenazas que impactan fuertemente a nuestro país, a través del mar y sus espacios rivereños, en este sentido los países amigos y aliados de la nación hondureña entre ellos los Estados Unidos de América, extiende su cooperación de seguridad en la región centroamericana,  por medio del Comando Sur de los Estados Unidos (MARFORSOUTH).

Con este apoyo la Fuerza Naval de Honduras siendo responsable de adiestrar y capacitar a sus miembros, crea el Centro de Adiestramiento Naval con el fin de incrementar las capacidades y desarrollar competencias individuales y colectivas, actualizando sus programas de instrucción de acuerdo a las amenazas hibridas (maras, crimen organizado y el narcotráfico transnacional),  donde los equipos de cooperación y seguridad han logrado desde su arribo, formar instructores hondureños y adiestrar en forma conjunta a más de 800 infantes de marina y 300 marinos  desde su creación.

En este enfoque, al adquirir nueva tecnología también se considera el adiestramiento, el incremento de capacidades marítimas, costeras y fluviales, adaptándolas a nuestros recursos y geografía, enfocados en acciones tacticas y opercionales diseñadas como Escudo Marítimo de la Operación Morazán (FUSINA), que sigue dando  golpes al narcotráfico y crimen organizado transnacional.

Ante la demanda del Estado hondureño de preservar, controlar y proteger los espacios y fronteras marítimas con Guatemala, Belice, México, Cuba, Gran Caimán, Jamaica, Nicaragua y El Salvador, la modernización del equipo de la Fuerza Naval de Honduras con nuevas embarcaciones debe de ser considerado en una política de Estado, para el mantenimiento preventivo de las embarcaciones y lograr el sostenimiento de las operaciones marítimas y fluviales del territorio nacional.

El Centro de Adiestramiento Naval ha innovado su malla curricular de cursos militares, desarrollando un entrenamiento profesional, riguroso, y desafiante, enmarcados en la legislación nacional e internacional, logrando enfocarlo de manera casi real a las operaciones contra el crimen organizado y narcotráfico transnacional.

Los cadetes de la Academia Naval, marinos e infantes de marina de la Fuerza Naval de Honduras se identifican con su deber de servir y amor a la patria, entrenado arduamente al nivel que lo hacen los otros países como Colombia y Estados Unidos de América, quienes de manera profesional aportan las lecciones aprendidas, experiencias y conocimiento, logrando impactar en las operaciones navales, disminuir el tráfico de drogas y golpear duramente los recursos económicos del crimen organizado trasnacional.

La Infantería de Marina de Honduras incrementa sus capacidades técnicas y tácticas, con la creación del Centro de Adiestramiento Naval logrando el desarrollo de programas en forma conjunta los instructores hondureños como los norteamericanos.

En Conclusión si se mantiene una línea en el plan de nación a largo plazo, que garantice  los flujos económicos en el presupuesto asignado, para eficientar el mantenimiento preventivo, las condiciones operativas de las guardacostas de última generación, y a la vez alargando la vida útil de los sistemas, con el objetivo de proteger y mantener el control de los espacios, fronteras y líneas de comunicación marítimas, para que la institución armada  pueda continuar adaptándose a los desafíos emergentes de nuestra región centroamericana y del continente.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: